
17 Ago Vecería en el olivo: ¿es genética o depende del manejo del agricultor?
En el último post alguien dejó un comentario muy interesante:
“Muchas veces la vecería la provoca el agricultor por no hacer las labores correctas y en su tiempo. Los olivos que se recolectan pronto tienen muchas más flores que los tardíos. ¿Por qué?”
Y creo que merece la pena profundizar en ello.
Existe la creencia de que la vecería es simplemente una característica inevitable del olivo: un año produce mucho y al siguiente descansa.
Pero la realidad es bastante más compleja.
Una parte importante de esa alternancia la decide el propio agricultor.
Cuando el árbol mantiene una carga excesiva de aceituna durante demasiado tiempo, dedica gran parte de su energía a terminar de madurar el fruto. Mientras tanto, reduce la formación de las yemas que darán la cosecha del año siguiente.
Por eso la fecha de recolección importa tanto.
Una recolección temprana libera antes al árbol de ese esfuerzo y le permite concentrar recursos en preparar la siguiente floración. Si además se acompaña de una poda equilibrada, una nutrición adecuada y un buen manejo del riego, la alternancia puede reducirse de forma muy significativa.
No desaparece por completo, porque también intervienen factores climáticos y fisiológicos propios del olivo.
Pero sí puede amortiguarse mucho más de lo que a menudo pensamos.
En Casas de Hitos apostamos por la recolección temprana principalmente por la calidad del aceite. Sin embargo, es interesante comprobar cómo esa misma decisión puede tener también efectos positivos sobre el equilibrio productivo del olivar a largo plazo.
¿Creéis que la vecería es principalmente una cuestión de manejo o pensáis que, por mucha técnica que se aplique, el olivo siempre terminará alternando grandes y pequeñas cosechas?

Sorry, the comment form is closed at this time.