04 Ago Preocupación por las lluvias
Venimos de semanas de lluvias intensas e incluso inundaciones en algunas zonas. Cuando el agua es abundante durante días, la preocupación inmediata son las raíces. El olivo es resistente, pero el exceso prolongado de humedad puede generar asfixia radicular si el suelo no está preparado para drenar y respirar.
Por eso el trabajo empieza mucho antes.
Un suelo con estructura, con materia orgánica y con cubierta vegetal activa gestiona mejor los extremos. Absorbe, filtra y evita la compactación.
Tras periodos muy húmedos también cambia la dinámica biológica. Aumenta la actividad de insectos, aparecen más aves insectívoras, se reactiva la fauna del suelo. Es un reajuste natural del ecosistema. Cuando la finca se entiende como un sistema vivo, ese equilibrio actúa como mecanismo regulador.
Ahora no estamos celebrando la primavera.
Estamos preparándonos para ella.
Lo que ocurra en estas semanas, cómo respira el suelo, cómo se recuperan las raíces, cómo evoluciona la vida en la finca…marcará el inicio real del ciclo vegetativo.
En el olivar, la calidad no nace en la recolección.
Empieza mucho antes, cuando casi nadie mira.
No Comments